domingo, 10 de febrero de 2013

Como aquel absurdo analfabeta
sumergido en este mar de confusión...
Así deben ser los amantes,
vagos y tímidos
bohemios del instante...
perdidos en el tiempo
entre letras y quimeras
en el limbo del amor...
(2011)

Sapitos


“Regresar cuando los sapos bailen flamenco”
Dijo un día, dice la canción.
En este mundo de sapos y sapas
Donde cada sapo tiene sapitas
Y donde las ranas deciden cantar.

Ya no seré un sapito
Que al ir saltando exclame pasión,
Seré ese principio de historias de antaño
Que convierten al sapo en principito de amor.

Será en otro charco descubrir fulgores,
Será en otra vida encontrarte a ti
Porque ahora mismo ni sapas ni sapos
Sólo yo y mis cuentos escapan al fin.

A Nicolás


Hay amores pasajeros,
Verdades sin sentido que vienen y van.
Hay amores perfectos,
Que duran lo que dura el despertar.

Hay amores sin sentido,
Sin dirección, sin altamar.
Hay amores complejos,
Entre quimeras y soledad.

Pero hay amores puros,
Verdaderos,
Amores que sobreponen el ayer, el hoy, el mañana,
Amores de hogar, amores de risas,
De llanto, de triunfos…

Amores ensimismados en poemas,
Danzantes en el pentagrama
Y cómplices del azar.
Eres uno de esos amores,
Mi orgullo más grande y mi despertar.

Porque nunca trunques el camino,
Porque la esperanza ande sin parar,
Porque siempre te levantes
Porque no dejes nunca tu esencia al declamar.

Te extraño




Cogió el papel en blanco,

como si ensimismada lograra transcribir lo que estaba pasando. 
Se dijo adiós y olvidó sus letras;
pensó en tal vez y borró sus lágrimas;
gritó jamás y recordó su risa;
escribió un siempre y sintió esperanza;
Lo borró todo y dijo: te extraño... 
La pluma con alma transcribió sus palabras.
                                              linayparra










Sigiloso



El sigilo enmarcaba ese cuadro…
El misterio se apoderó de él
Y su esencia se entumía en timidez…

La rosa blanca se rompió ante mis ojos,
Su tez fue pálida por esa vez,
Entendí entonces el amor por vez primera,
Fuiste tu con quien inició.

Ahora me voy por temor a amarte,
Con la sensación de error,
Soy tan pequeña para enamorarme,
Soy tan frágil para  sufrir.

Mi suplicio será perderte,
Mi cobardía decirte adiós.

No me extrañes



Hoy te pienso
Y siento que he de extrañarte
Porque el frío se apremia pleno de toda tu ausencia,
Tiritando cuan recodo movimiento,
Tan apacible y lúgubre
En el devenir de mi aposento.

¿De qué serviría gritar que te extraño?
Si tras la impasible realidad me esfumo entera,
¿De qué sirve gritarlo?
Si cuando más te necesité huiste cobarde.

Cuánto importa el amarte
Si en la quimera del olvido me refugiaste un día,
Una tarde, una noche, toda una vida…
Podría decirte bienvenido a la pleamar de mi angustia
Más sólo puedo invitarte a un recorrido de nostalgia…

Puedo también decir que te amo
En la banalidad y la crudeza del destierro,
De la cobardía sin perdón…
Del contraste multiesférico de nuestros mundos,
Del sutil enigma que encierran el orgullo y la razón.


Sin embargo, nunca olvides
Que sabiendo lo que siento
Estas voces y este llanto
Se esfumarán de manera efímera,
Y con el tiempo evacuarán mi lecho
Sin permanecer si quiera
en el más trivial de mis recuerdos.

He de entonces suplicarte:
No me extrañes, no me ames, no me pienses…
Más allá de la figura subsidiaria en la que me convertiste
En la tiranía absurda de un amor que ya no fue.



Falta decir que te quiero




Hoy no sé ya que decirte,
Lo sabes todo.
Falta decir que te quiero
Aunque siendo deducible necesites recordarlo.
Sin embargo, nunca olvides
Que sabiendo lo que siento
Estas voces y este llanto
Se esfumarán de manera efímera,
Y Con el tiempo evacuarán este lecho
Sin permanecer si quiera
en el más banal de mis recuerdos.

jueves, 3 de enero de 2013

Legal

Puedo leerte,
Como a un código hecho ley,
O un texto convertido en jurisprudencia.
Puedo interpretarte
Bajo todos los parámetros de la hermenéutica.
Puedo vivirte 
Como estrategia voraz de las audiencias...
Puedo ejercerte
Teniendo título incompleto de dominio;
Puedo causar la mas fatal injusticia
Para convertirla en una descarada tentativa.
Puedo objetar a tus principios
Y tu invocarías desiguales compensaciones...
Puedo recordarte mis derechos
Para que los burles como botas militares,
Puedo amarte entre quimeras
Como se quieren ahora a las constituciones
Puedo suplicarte inutilmente
Como bagatelas de los ricos, cuan genocidios de los pobres

martes, 25 de diciembre de 2012

Adiós

Y hoy que has dicho adiós,
sabrás que amaste a quien te amaba,
Yo sabré que perdí a quien amé;
y así como una retahíla en destiempo
te irás y me iré ...
me olvidarás para borrarme
y yo para amarte te recordaré.

martes, 18 de diciembre de 2012

Nostalgia




Ha pasado tiempo…
La bruma enmarañada
Está agotada en los años.
Las enredaderas desdibujan formas,
El camino ya no existe
Y la tonta casa se desploma.

Los violines gimen
Mientras los pájaros dejan un eco
Temeroso, absorto
Enmarcado en soledad…

Y en aquella repisa
Donde reposa el polvo
Unido a los libros,
Está tu retrato.

Tu fotografía Ajada,
Taimada en la envoltura de un marco,
Carcomido por los años…
Sin embargo, pareces tan vivo,
Presente en esos ventanales.

Ha pasado el tiempo,
Te fuiste, te quiero, te pienso
Y eso se llama nostalgia

martes, 11 de diciembre de 2012

Te espero

He decidido escribirte porque sé que tienes forma de leerme cada noche.
Quizás recuerdes picardías y travesuras;
Depronto no olvidas los llantos y agonías;
Tal vez tienes presente las risas, el perfume, las caricias...
Es probable que conformándote al destino, hayas decidido no intentarlo, ni siquiera pensarlo...
Sin embargo, aunque no lo preguntes, cada madrugada taciturna el rocío evoca tu risa y tu ternura,
Y yo, aceptando mi derrota, me resigno a la sentencia del destiempo, del error de la inmediatez.
Sólo he de decirte: regresa cuando el temor se esfume y la seguridad te acompañe.
Por ahora la lejanía es mi resguardo, es mi aposento tímido, que absorto en el limbo simplemente espera tu compañía
Y cuando decidas regresar a éste tu sitio, ofreceré mi humilde compañía y si así lo quisieras lo será por siempre, para toda la vida

sábado, 6 de octubre de 2012

AL EJERCITO NO VOY

POESIA COSTUMBRISTA
AUTOR: VICTOR ALONSO CRUZ PULIDO

Ya soy ciudadano, ya cumplí la mayoría de edad
También soy buen cristiano y a la iglesia voy a rezar.
Le doy gracias al Cielo porque también pude estudiar,
Pero ahora con un sorteo al cuartel me quieren llevar.

Desde la época de mis abuelos,
ninguno ha prestado el servicio militar
pa' que ahora vengan con el cuento
Que obligao me van a peluquear

Que es una ley del gobierno
Que el bachiller tiene que ir a voltiar
y truncando nuestros sueños
pa' enseñarnos a disparar.

Cuántas noches sin dormir, cuantas fiebres por curar
que la ropa pa' vestir, que cuadernos pa' estudiar,
y sufriendo mi mamita porque no hay qué cocinar
y toditos nos preguntábamos: ¿El gobierno dónde está?

Que subsidia la salud y también la educación
que mejora la vivienda pa' poder vivir mejor,
pero fue pasando el tiempo y sin ninguna explicación
seguíamos chupando barro y durmiendo sin colchón.

Pero venían cada cuatro años a pedir la votación
y mis taitas que eran del campo sin poder decir que no
pa' después echar barriga y comer de lo mejor
y mis pobre viejecitos ahí llevando del montón.

Ya estudiamos, ya sufrimos, ya crecimos
Y el gobierno ahora se acordó de yo
Ya hicieron el sorteo, hoy me voy pa' el batallón
y mis otros compañeros a estudiar su profesión.

Que ironías de la vida, a dónde iremos a dar
ir a lucha por Colombia a defender la sociedad,
combatir y pagar con nuestras vidas
pa devolvernos envueltos, dizque en una bandera de paz.

Que consuelo pa' esos padres, que tristeza, que dolor
criar, amar y estudiar a sus muchachos
pa' tener en la familia algùn dotor
pa' recibir en cualquier momento la noticia
que en cumplimiento del deber su hijo por las balas cayó.

Ya estoy listo, ya me voy, solo mi cuarto quedó
mi hermanito y mis hermanos ya se despidieron de yo.
Mi papito llorando pa' un lado me sacó:
Hijo lindo de mi vida, usté es mi adoración
Y  así me cueste la vida no se va pal batallón.

Ya no lloren padrecitos, ya tomé una decisión
No estudié pa´que me maten y volver en un cajón,
A Colombia yo le sirvo desde otra profesión
Pero pase lo que pase AL EJERCITO NO VOY.





martes, 28 de agosto de 2012

ANTES DEL SÍ O EL NO, ESTÁ EL PARA QUÉ. Por: Oscar David Fajardo Pineda

ANTES DEL SÍ O EL NO, ESTÁ EL PARA QUÉ

Por: Oscar David Fajardo Pineda

Al igual que en un bosque espeso se puede perder la ruta, la discusión en torno al tema de los preparatorios extravía su norte. El asunto no es sencillo. Argumentos en favor y en contra han culminado en la formación de una madeja que trae a colación temas como la igualdad de los estudiantes de Derecho en relación con otras carreras universitarias, la libertad de elección de profesión, la afectación al derecho al trabajo, la imposición de requisitos más allá de los establecidos en la Ley 552, la autonomía universitaria para autogobernarse, la formación de profesionales idóneos, en fin, un bloque de tendencias a favor o en contra de los exámenes preparatorios como requisito para optar por el título de abogado, los cuales no han dejado vislumbrar la línea neurálgica en este tema: el para qué de estos exámenes, es decir, su necesidad funcional.
En este orden de ideas, el problema no radica en que si son legales o no los preparatorios, porque la Corte Constitucional en reiterada jurisprudencia (C-1053/01, T-1127/03, SU-783/03, T-056/11) ha establecido que las Universidades pueden exigir requisitos de grado que garanticen la mejor calidad de la educación de los estudiantes, por cuanto la autonomía para autogobernarse de estas entidades y el establecimiento de los requisitos de grado se encuentran acorde con los parámetros Constitucionales de los artículos 67, 68 y 69, y por ende, los preparatorios desde esta óptica también son legales. Así las cosas, el tema debe centrarse en el objetivo que cumplen los exámenes preparatorios no solo dentro del marco institucional universitario, sino dentro del marco del Estado Social de Derecho.
Diferentes universidades al reglamentar la presentación de los preparatorios han señalado su objetivo desde un tópico formal. Por ejemplo, la Pontificia Javeriana los ha definido como “las pruebas académicas que se efectúan con el fin de que el estudiante logre una visión integrada de la carrera. En ello se evalúa el criterio y la preparación del estudiante en la recta interpretación y aplicación del ordenamiento jurídico” (Capítulo V, numeral 89 del Reglamento Orgánico), la Universidad Externado de Colombia los señala como “pruebas de aptitud académica, científica y práctica, que auscultan la formación y el criterio del aspirante al grado profesional” (Reglamento Orgánico Interno, artículo 1), así mismo, la UPTC lo define como “pruebas de aptitud académica y profesional, que habrán de auscultar el criterio y la madurez del estudiante en el manejo y aplicación del ordenamiento jurídico en las áreas y asignaturas indicadas” (Resolución 037/010 artículo 2).
Lo anterior nos lleva a creer erróneamente que los preparatorios son simples herramientas que evalúan aptitudes frente a la interpretación y manejo del ordenamiento jurídico, negándoles el verdadero alcance que la Corte Constitucional ha señalado para ellos, toda vez que en sentencia T-056/011 se indicó que “la autonomía universitaria constituye la facultad que tienen los centros educativos de educación superior para auto-determinarse y/o auto-regularse conforme a la misión y a la visión que quieran desempeñar dentro del desarrollo del Estado social de derecho”, es decir, que el objetivo de un preparatorio va más allá de la evaluación de conocimientos técnico-jurídicos y se ubica en el campo de su aplicación social, o lo que es lo mismo, los exámenes preparatorios no son únicamente herramienta para medir competencias formales sino materiales.
Basta con proponer los siguientes temas prácticos para comprobar el mal enfoque que se le han dado a los preparatorios: se sabe el procedimiento y la forma en la que se debe llevar a cabo un pleito sucesorio, pero no se conoce el impacto que han tenido los procesos sucesorales en la formación de minifundios y su consecuente problema para la formación de empresas principalmente en la zona rural; se pregunta por la tradición como una forma de adquirir el dominio sobre bienes, entre ellos los inmuebles, pero no se ha preguntado sobre las consecuencias de la falsa tradición en el país; se estudia la forma en la que se debe realizar una fijación de cuota alimentaria, pero no se tiene en cuenta el hecho de que los consultorios jurídicos, la defensorías de familias y demás instituciones se encuentran atestadas de estos casos indicando un gran problema de ruptura en el núcleo esencial de la sociedad, la familia; se estudia el procedimiento para obtener un título minero o una licencia ambiental, pero no se analizan fenómenos como el que el 80% de los desplazados del país son provienes de zonas de importancia minero-energética, ni se ha analizado el caso de que en 100 de los 123 municipios de Boyacá se adelantan estudios de exploración y/o extracción minera; se consulta sobre la concurrencia de contratos laborales, pero no se analiza el hecho de que para abril y junio de 2012 los trabajadores a cuenta propia fue del 43,1% lo cual demuestra que la figura del contrato laboral pierde fuerza; en fin, los asuntos de competencia del abogado van más allá de la interpretación legal, si lo que se pretende supera la barrera de la formación de simples operadores jurídicos o defensores del status quo.
Pero como si fuera poco, y quitándole a los preparatorios el elemento misional dentro del Estado Social de Derecho, y restringiéndolo únicamente a las competencias jurídicas, los resultados han sido precarios. Según el Observatorio de la Universidad Colombiana y analizando los resultados ECAES durante el periodo comprendido entre 2004 y 2010, indica el número de estudiantes que han clasificado en el rankig nacional de mejores estudiantes en estas pruebas. Para el área de Derecho, la Universidad Externado clasifica en este periodo de tiempo solo a 37 estudiantes, le sigue la Pontificia Javeriana con 24, Universidad de Medellín con 14, la Pontificia Bolivariana con 12 y la Universidad del Rosario con 8. Más preocupante aún es que para el caso Boyacá y durante el mismo lapso de tiempo, solo clasifica un estudiante proveniente de la Universidad Santo Tomas de Tunja. Todas las universidades mencionadas obligan a la presentación de exámenes preparatorios como requisito de grado.
Ahora bien, qué sucede con el componente ético del abogado, vital en su formación profesional como miembro de un Estado Social de Derecho y que va de la mano con el componente misional de las instituciones educativas. Los resultados siguen siendo alarmantes. Según la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, entre el año 1992 y 2006 se tomó 7384 decisiones contra abogados, donde solo entre 2005 y 2006 hubo un incremento de 21,46% de las controversias revisadas. Así mismo, los casos de suspensión del ejercicio de la abogacía para el año 2006 ascendían a 3165 con un incremento del 25,62% respecto del 2005, lo cual, según la Asociación de Facultades de Derecho de Colombia, indica problemas en la formación tanto a nivel de competencias jurídicas como en competencias éticas.
En este contexto es evidente que los exámenes preparatorios no han cumplido ni con su propósito de mejorar los resultados a nivel técnico-jurídico ni mucho menos han contribuido en la formación de profesionales éticos, es decir, más allá de la discusión sobre si es válido o no implementarlos es claro que su objetivo dentro del Estado Social de derecho no se ha cumplido. Esto nos indica, que si bien las Universidades dentro de su autonomía para gestionarse pueden establecer estos exámenes, no es la única herramienta para verificar la idoneidad del estudiante aspirante a ser profesional dentro de una rama de alto riesgo social como el derecho, por el contrario, se hace necesario implementar estrategias de evaluación acordes con el contexto actual, por ejemplo, el manejo de un idioma extranjero es vital en el marco de los tratados de libre comercio, o los cursos de actualización en el campo de un ordenamiento jurídico altamente inestable por las constantes reformas que sufre, los resultados investigativos como instrumento de análisis social, en fin, un sin número de herramientas que pueden redireccionar la formación del abogado del cual está urgido el país, un profesional con buen dominio del ordenamiento jurídico, con capacidad propositiva frente al mismo, pero sobre todo, un profesional ético como medio para el cambio social.

sábado, 11 de agosto de 2012

Creo en ti


Creo en el viento que no me deja huir de tu historia, 
en la esencia que encontré a un lado del camino.
Creo en ti,
mientras la noche avanza,
En el corazón que insiste en el rocío de tu piel, 
en la paz del poeta.
Creo en ti,
dejando mis huellas en el recuerdo ilimitado,
Creo en el reencuentro de los sueños,
Creo en ti, el puerto seguro donde arribo.

Como el silencio que te llama a voces,
a gritos sin eco, en instantes dormidos...
Como la luna cadencia pasillos
en los días sin lluvia, a la luz del ocaso...
Como el silencio que te llama a voces,
en quimeras perdidas, en las flores de invierno....
Como todo lo que no se explica
es el secreto de amor, en el enigma del rocío.

lunes, 2 de julio de 2012

Bienvenido


He vuelto a escribir poemas
en los lienzos de papel en blanco,
he querido regresar
para encontrarte.
He soñado maquillar mi mundo
con una nueva historia.
Tu voz y la mía
conjugadas en el tiempo...
Te quiero.
                          linayparra
Que fácil fuera disolver recuerdos,
Que fácil fuera evadir sufrimientos,
Que fácil fuera eliminar tristezas,
Que fácil fuera tener presente sólo lo bueno.
Que fácil fuera tener siempre tiempo,
Que fácil fuera que no pasaran los años,
Que fácil fuera vivir lejos y amarse poco…
Que fácil fuera la existencia
Pero qué difícil disfrutar del amor.

A veces

A veces, sólo a veces pienso en ti y en lo mucho que te quiero.
La vida está lleno de instantes, de momentos imperdibles, de sonrisas y de llantos.
Una vez es un instante, un momento y hasta un llanto... 
Sólo a veces pienso en tí y en lo mucho que te quiero.
                                          linayparra

domingo, 3 de junio de 2012

“Repensar” la universidad

Publicado en el Periódico El Diario. 10 de junio de 2012

Muchas veces creí que arriesgarme a escribir sobre la universidad era algo que no me competía, porque al interior del debate sólo las posiciones de algunos grupos que se reivindicaban a través de las organizaciones reconocidas tenían legitimidad.

Al mismo tiempo, observé que la discusión se diluía entre el ánimo egocéntrico de quienes siempre tienen la razón. Al fin y al cabo somos jóvenes construyendo el porvenir, inmaduros por esencia, creyendo en nuestra inexperiencia tener la virtud de cambiar al mundo.

Los debates intensos por el cogobierno se desarrollan desde 1960 y la aparición de organizaciones data de la misma época. Sin duda alguna las representaciones estudiantiles, como escenarios propios del movimiento, son resultado de una lucha intensa: Si la universidad se consolidaba desde una estructura jerárquica, los estudiantes como razón de ser de la academia debían permear las instancias de decisión de ese entonces.

La universidad pública es por esencia el escenario crítico y analítico de la realidad social. El carácter estatal de la misma nos hace sentirla nuestra, vivirla más allá del salón de clase para pensarnos su proyección.

El movimiento estudiantil, al que considero cambiante y desordenado por naturaleza, ha nutrido las huelgas de los sectores populares y al igual que ellos ha intentado consolidar una estructura gremial y vinculante.

Sin embargo, creo que como todo fenómeno analizado a destiempo, las circunstancias históricas se repiten. Así, como hace décadas los tropeles resultaban ser la voz de protesta del estudiantado, hoy por hoy, se sigue considerando un método legítimo.

Ese radicalismo verbal inentendible a los oídos del “pueblo”, subsumado entre las ínfulas de quien cree que las posturas de hace siglos transforma el presente, merece un debate serio y profundo, que no pienso tocar por ahora.

Sin embargo, el movimiento estudiantil de los años 70 imaginaba una universidad con co-gestión, un espacio de cultura y de debate que transformara el entorno social de su época.

Actualmente el debate es el mismo, la incidencia real del estudiante ante el Consejo Superior Universitario, la necesidad de una organización gremial y pluralista y el desarrollo de un ambiente crítico que modifique el contexto.

Es claro para los estudiantes universitarios que el papel del Representante resulta minoritario entre una corporación que por costumbre algunos denominan contraria al desarrollo académico del país. Ahora bien, la única forma de transformar tal problemática es tras un cambio normativo, que modifique la ley 30 de 1992 y reconstruya desde allí la estructura universitaria.

El ánimo del legislador es el que en última medida cambia las cosas. Esto no sucede con ocho capuchas quemando una urna, así como tampoco cambia con el debate ensimismado encerrado en un auditorio o  el que creen legítimo desde la plaza pública.

Es hora de tomar las riendas de manera seria, de repensar la universidad en torno a la unidad del estudiantado a nivel nacional, pero sin el temor del estigma por pensar diferente, porque éste espacio que debiera nutrirse por todos, resulta más sectario que el que el exterior nos ofrece.

Si la academia no transforma la sociedad, es una institución de mediocres. Hace 40 años se planteaban la necesidad de consolidar la investigación como pilar fundamental de la universidad latinoamericana. Hoy todavía la comunidad académica en la UPTC está pensando si con la investigación y la extensión que aporta el enlace con entidades privadas, el desarrollo económico de las microempresas y social de las comunidades, se altera el principio de autonomía y se contribuye a la justificación de la autofinanciación planteada en las reformas del gobierno.

Como estudiante de Derecho creo en el criticismo a las instituciones, pero también en el respeto por la Constitución Política y los aciertos del movimiento estudiantil que con la séptima papeleta hace 22 años logró la consolidación de una constituyente.
Para mi desfortuna tendré que salir de la universidad viendo el mismo panorama que vivieron mis padres, hace dos décadas.

El siglo XXI le exige a la universidad no perder su esencia, pero tampoco estancarse. La juventud debe luchar, pero la lucha no se encasilla solamente en botar una piedra. La lucha también se realiza en la transformación real de los escenarios externos, con la participación política, cívica y cultural a nivel de comunidades. Con los proyectos investigativos llenos de innovación y productores de soluciones. Con los insumos de procesos que cambien la estructura gubernamental que tanto se critica.

Creo que el problema del estudiantado es un problema de confianza. De encerrarse entre los libros, los laboratorios, los códigos, las consignas. De sentir euforia en una marcha, pero al terminarla no saber que hacer. Del devenir del tropel, con la angustia de las carceletas y la tranquilidad de verlos regresar a clases. De la indignación por todas las muertes, pero el temor al debate real y político que merece el movimiento.

Sé que algunos se ofuscarán por lo que escribo, dirán que quien soy para decirlo, que qué he hecho para cambiarlo. Devolvería con gusto las mismas preguntas y sin duda sé que terminaré en los mismos debates que se dan por horas, mientras el tiempo sigue corriendo y para desgracia de todos el mundo continúa cambiando.
Lina Parra
Representante Estudiantil. Derecho UPTC
Twitter: @linayparra